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Posiciones y necesidades

Defensa penal para empresas, directivos y particulares

La especialización en derecho penal económico y de empresa convive con una práctica penal amplia. Lo decisivo es comprender la posición de cada cliente y la respuesta que necesita desde el primer momento.

Alberto Rocha atendiendo una consulta
01

Empresas, administradores y directivos

Asesoramiento y defensa ante riesgos penales, investigaciones y procedimientos derivados de la actividad empresarial.

  • Investigaciones y procedimientos vinculados a la actividad empresarial.
  • Registros, requerimientos y citaciones.
  • Delimitación de funciones y responsabilidades.
  • Identificación de posibles conflictos entre defensas.
  • Preservación de documentación y datos relevantes.
02

Profesionales y particulares

Asesoramiento y defensa ante una denuncia, una citación judicial o cualquier otra situación que requiera asistencia penal.

  • Asistencia desde la citación o denuncia.
  • Preparación de declaraciones y vistas.
  • Análisis de documentación y prueba.
  • Defensa letrada en juicio y recursos.
03

Personas y empresas perjudicadas

Asesoramiento para denunciar los hechos y ejercer la acusación particular, con el objetivo de exigir responsabilidades y obtener la reparación del daño.

  • Valoración previa de la viabilidad penal.
  • Preparación de denuncia o querella.
  • Solicitud y seguimiento de diligencias.
  • Responsabilidad civil y medidas patrimoniales.
Empresas y directivos

La empresa y la persona física no siempre comparten la misma defensa

Sus intereses pueden coincidir al inicio y divergir después. Conviene revisar desde el primer momento quién toma decisiones, quién custodia la información y si existen posiciones incompatibles.

Separar defensas cuando procede no implica acusaciones cruzadas: permite preservar los derechos y la confidencialidad de cada parte.
Método de trabajo

Una estrategia construida desde los hechos

El método ordena la complejidad sin convertirla en burocracia: cada fase debe responder una pregunta y preparar una decisión.

Evaluación inicial

Perfil afectado, momento procesal, cronología provisional, documentación disponible y urgencias reales.

Mapa de riesgos

Conductas investigadas, personas implicadas, conflictos potenciales, exposición patrimonial y reputacional.

Plan probatorio

Documentos, testigos, periciales, explicaciones alternativas y diligencias necesarias.

Ejecución y revisión

Representación procesal, decisiones documentadas y adaptación a nueva evidencia.

Criterios del encargo

Cómo se ordena cada asunto

01

La primera reunión no busca prometer un resultado

Busca delimitar el asunto. Se identifica quién solicita asesoramiento, qué ha ocurrido, qué acto procesal o administrativo existe y qué decisión tiene plazo. También se comprueba si hay conflictos y si el despacho puede aceptar el encargo.

02

Documentación organizada, no acumulada

Se crea una cronología y un índice de fuentes. Cada documento debe tener procedencia, fecha, custodio y relevancia. En asuntos empresariales, esta disciplina reduce contradicciones y facilita el trabajo con peritos.

03

Comunicación adaptada a la empresa

El cliente debe saber qué está decidido, qué sigue abierto y qué información falta. Cuando existen órganos de administración, aseguradoras u otros asesores, se definen responsables y canales para evitar instrucciones incompatibles.

04

Alcance y honorarios por escrito

La propuesta de servicios debe indicar fase, actuaciones incluidas, equipo, provisiones y supuestos que exigen una ampliación. La transparencia no elimina la incertidumbre procesal, pero sí la administrativa.

Antes de contactar

Prepare tres datos

  • Acto recibido y fecha.
  • Personas o empresas afectadas.
  • Próximo plazo conocido.
Iniciar solicitud

Una actuación temprana permite tomar decisiones con más información.

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